Todos los textos que se muestran en este blog son originales, y creados por Daniel Montes, administrador y creador del blog. Si ves cualquiera de estos relatos o textos en otra página que no sea esta, NO pertenecen a esa persona, y significa que han sido copiados.
Si te enteras de que alguien está usando los textos de este blog como si fueran de su propiedad, te ruego que me lo notifiques para tomar las medidas oportunas. ¡Gracias!

jueves, 28 de abril de 2011

El regreso

Tengo laceraciones en las almohadillas de las manos, un dolor casi insoportable en las plantas de los pies. Los músculos de las piernas totalmente entumecidos, y apenas puedo dar un paso sin caerme al suelo. Los abdominales mejor no hablar, porque son como un ejército de alfileres trabajando al unísono. El dolor del pecho se traslada a los hombros cada vez que muevo los brazos. No puedo girar las muñecas apenas, y los antebrazos son un festival de contracturas y nudos musculares. Los brazos están casi inútiles del agotamiento y de la sobrecarga.

Los muslos están tan cargados que se podrían usar como tabla para cortar embutido. Y tengo los dos meñiques de los pies hinchadísimos. Me han salido agujetas en la planta, y apenas puedo dar un paso sin retorcerme de dolor. En las manos tengo unos cayos del tamaño de piedras, y necesito ayuda incluso para levantarme de la cama. El cuello me cruje de tal forma que parece que graniza cada vez que lo muevo.

No hablemos de vestirse, ducharse, o ir al lavabo.

Me dí cuenta de que ya no soy el que era, y todos estos años de práctica, sufrimiento, dolor, pérdida de amistades, de dinero, de tiempo. Todos estos años de entrenamiento, técnica, superación, admiración, honor, valía... Todo a la basura.



Y la verdad es que no podría ser más feliz.


"No entrenes para llegar a ser como nosotros. Entrena para llegar a ser tú mismo."

martes, 26 de abril de 2011

Háblalo contigo

El otro día se me pasó por la cabeza la idea de un chico hablando solo. Hasta aquí todo normal, todos hemos hablado solos alguna vez, todos nos hemos puesto a elucubrar variantes de un tema y a pensar en voz alta. Sobretodo en ese momento "ducha" en el que estás tan plácidamente acurrucado sobre el tacto cálido de las gotas de agua surcando el vapor que desprenden ellas mismas. En ese momento que te aburres demasiado y comienzas a pensar. A pensar en voz alta, imaginándote qué harías con un millón de Euros, o recordando la entrevista que viste ayer por la tele, e imaginándote lo que contestarías tú, etcétera.

Pues se me ocurrió la idea de un chico que comenzara a hacer eso que todos hacemos, pero la cosa se fuera yendo de madre, y acabara teniendo una conversación inteligente consigo mismo. Es decir, contestándose contradcitoriamente sus propias opiniones por opiniones aún mejores. No hablo de un amigo imaginario, puesto que este tipo no está loco, símplemente es un nivel ulterior de inteligencia, como una especie de dualidad pero en la función de sublimación artística de la misma.

Y nada, mantiene su propia conversación, él solo en voz alta, pero sin estar loco. No ha pasado todavía la estrecha barrera de la enfermedad, pero sin embargo la gente se queda alucinada cuando pasa por su lado. Cosa obvia, por otra parte, puesto que está hablando consigo mismo pero de forma completamente racional y coherente. Es decir: Está manteniendo una conversación consigo mismo, pero sin ser bipolar, sin tener un amigo imaginario, sin ser esquizofrénico, neurótico, o símplemente pirado de la olla. Un tío con sus amigos, su novia, sus padres, sus estudios y su vida montada a su manera, un tío completamente de la calle. Nada, una persona normal y corriente, pero siguiendo la rutina de la cotidianidad de su vida, acaba descontrolándose y hablando consigo mismo de forma real. Porque todos hablamos con nosotros mismos, cuando pensamos al fin y al cabo no hacemos otra cosa que hablar con nosotros mismos, pero a un nivel atómicopsíquico, que es una palabra que me he inventado.

Y la cuestión es que el tipo habla de todo, absolutamente de todo. No hay un solo tema de conversación del que no le apetezca hablar consigo mismo. Habla de las catástrofes naturales, de videojuegos, de guerras, de literatura, de cine, de música, de todo. Piensa, sólo que reúne el valor necesario para decirlo. Piensa y lo dice, conversa, se conoce, tiene el valor de descubrirse a sí mismo. Piensa en que debe escribir esta idea en algún sitio. Ideas como esta.  ¿No dicen que la mejor forma de conocer a alguien es hablar con ella largo y tendido? Pues hablemos con nosotros mismos, que buena falta nos hace, de una maldita vez.

viernes, 22 de abril de 2011

Aquella tarde de Abril

Una ilusión en espera, impaciente por reencontrarse con la virtud de su existencia, y allí llega. Surcando la vía metálica, se para frente a frente con su ilusión, y se abrazan, lágrimas de felicidad corren a su encuentro y suscitan un ambiente cálido y agradable. Sus rostros se rozan, sus labios se juntan y un corazón mutuo late desenfrenado entre los dos, uniendo almas.


"Siente lo que yo siento, amor mío, mira más allá del placer sexual. No pienses en lo carnal, olvida tu vida terrenal y siénteme. Olvídate de mi como persona física, sal de esa cárcel de piel y huesos y encuéntrate conmigo al otro lado. Juntemos las manos desnudas de nuestras almas entrelazando los dedos. Sintamos el calor de nuestros corazones abrazarse y perderse en la niebla que desprenden nuestros cuerpos acalorados. Fundámonos en una sola persona para sentir el amor que nos tenemos. Que salga toda la pasión ardiente de nuestro cuerpo y nos junte en un único ser capaz de sentir amor. Puro amor, la esencia de su poder. No pienses en el sexo como forma de placer, al menos no ahora. Piensa en él como forma de unión a un ser superior para nosotros. Como un portal a una nueva dimensión en la que sólo existimos tú y yo. Que nuestros corazones latan al mismo ritmo, que se sincronicen y su fuerza se escuche hegemoniosa en todo el universo. Que hasta las estrellas se ruboricen al notar cómo nos sentimos. Busca en tu interior, ese alma pura y bondadosa que todos, muy en el fondo, tenemos dentro, y compártela conmigo. Unamos nuestras almas en una comunión pecaminosa que nos junte para simbiotizar nuestra existencia. Mírame a los ojos y deja que tu mirada penetre en mi, busca en tus sentimientos y busca más allá de lo carnal."


Sudor, uñas, espaldas marcadas, y un reencuentro especial. Un sentimiento etéreo más allá de la realidad. Evoca fuerza.
Por fin nuestros cuerpos se abrazan y se niegan a separarse, se preguntan por qué, por qué de nuevo. Saben que el reencuentro está próximo, pero la sensación de tristeza es inevitable, y se vuelven a abrazar. Y el corazón neutral que revitalizaba a ambos vuelve a latir. Y la sangre vuelve a fluir, como el tren en las vías que aleja dos almas gemelas que, a pesar de la distancia, se seguirán amando eternamente, incluso más allá de donde no hay nada.