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miércoles, 26 de octubre de 2011

De guerra hablo


De sangre cruenta teñíanse manos. Y las balas arañan feroces la arena.
La hierba muere al paso de la primera línea de batalla. Un ojo abierto, metal que vuela, y uno menos.
Como una épica canción que suena como himno a la conquista. Una oda a la muerte, la cual miraba el escenario de guerra relamiéndose.

Y luchan por sobrevivir, olvidando causas políticas o monetarias. Usando sólamente su instinto más primitivo. Matar, matar, matar.

Y la artillería pesada se abre camino entre los sinuosos senderos de la discordia, y los miembros amputados comienzan a volar. La sangre a brotar. Las cabezas a rodar. Y los gritos de dolor y auxilio como arenga.
La sangre de sus hermanos mancha su rostro animal, el cual observa fíjamente a los ojos de sus víctimas, junto con sus compañeros, de aterradoras situaciones y de miserable cobardía.

Avanza, amigo mío, por la llanura del olvido, y recuerda que hoy vives por ti, por nadie más. Sólo por ti. Ni compañeros, ni amigos, ni familiares, ni vecinos, ni amor. En la guerra todo vale.

Sin piedad, arrasa con los cuerpos muertos y construye trincheras. Carta blanca para llevar a tu gloriosa ansia de poder hasta la anhelada victoria.

Mira a los ojos a cada víctima. Siente su dolor, posee su alma, y después hazle sufrir tanto que desee su propia muerte. Ten a bien concederle ese deseo.


 Ríete de la vida y rómpele el corazón a la muerte.


Rómpele el corazón antes de que te lo rompa ella a ti.

jueves, 20 de octubre de 2011

Eva (8)


Entre la oscuridad y el deseo no se podía apreciar apenas un ápice de color. Sólamente el cabello de Eva brillaba con la intensidad de un sol, dentro de las capacidades lumínicas del maltrecho salón.
La pelirroja se  colocó a horcajadas, vestida únicamente con sus calcetines negros hasta las rodillas, sobre Otto, el cual comenzó a respirar muy fuerte. Notaba su sexo siendo acariciado por el cuerpo de Eva, la cual había colocado sus manos sobre su pecho, haciéndole sentir a Otto más sometido a su sexualidad. El sofá comenzaba a resultarle demasiado cómodo.

Eva comenzó  besar el cuello de Otto, y este subió la mano derecha como una exhalación, y la colocó sobre el cuello de Eva, dejando su dedo pulgar en contacto con su delicada oreja, tapada por un látigo de pelo anaranjado.
Otto sintió una extraña sensación en los dedos. Notó como si la parte que estaba en contacto con el pelo de Eva ardiera como mil demonios. Sin llegar a quemar, pero mucho más caliente de lo que debería estar una cabeza... al menos humana.

Eva se elevó un poco sobre su propia cintura, y observó a Otto con la cara de la lascivia personificada. Sus manos de seda recorrieron el abdomen del chico hasta llegar a su entrepierna, y no pudo evitar soltar un leve gemido.
Sujetó con suavidad la vergüenza de Otto, y cuando hubo colocado su sexualidad sobre la suya, se sentó de repente sobre él.
Ottó cerró muy fuerte los ojos, y Eva soltó un grito agudo y entrecortado. Después agarró las manos de Otto y las condujo hacia sus caderas. Otto agarró con fuerza los 18 años de puro placer carnal que estaban sentado encima de él, y Eva subió las manos hasta los hombros de su "presa". Después comenzó a describir un movimiento digno de una bandera. Con suavidad, pero con lujuria. Las uñas de Otto comenzaban a clavarse en las caderas de la fémina, la cual sólo podía esbozar gemidos y jadeos, que se sincronizaban a veces con los de él.

Eva movió la cabeza bruscamente hacia la izquierda, y una espiral de azafrán surcó el aire describiendo una espiral. Y dejó su cabeza inclinada, observando el pecho de Otto, su cara de placer, y su frente perlada.
Otto comenzó a sentir un calor intenso centrado en un punto concreto de su brazo izquierdo, y bajó la vista: El pelo de Eva estaba en contacto con su extremidad y, realmente y a pesar de la ausencia de llamas, humo, o simple y llano peligro, ardía.

miércoles, 19 de octubre de 2011

+18


Y va otro año más. Otro año lleno de lágrimas y de risas, de caídas y de alzamientos, de tristeza y de alegría. Va otro año más de existencia que se evapora. Otro año menos.

Mucha gente dice que con 18 las cosas siguen como eran antes, pero yo creo que es por tocar la moral y llevar la contraria. Con 18 años todo cambia. Con 18 años puedo elegir presidente del gobierno, puedo alistarme en el ejército, puedo comprar drogas legales, y puedo ser dueño de mi mismo, en definitiva.

Y va como una oda hacia mi, como una especie de pared de ego impenetrable. Hoy es mi día,  un día feliz, coño, después de este año de mierda y de pesadez.

Es un cambio, una vida nueva. Puede parecer una tontería, pero sólo se cumplen 18 años una vez en la vida, y esta vez me toca a mi. Y ahora puedo decir que soy dueño de mis palabras, dueño de mis pasos, de mi cuerpo, y de mi mente. Ahora yo tengo el control sobre mi propia vida, y ahora soy yo el que tomas sus propias decisiones importntes. Ahora soy yo el que responde ante Daniel Montes Moreno, y ahora soy yo el que,en pleno uso de todas sus facultades físicas y mentales puede decir que es mayor de edad.

La lástima es que ya no seré ese "chaval que habla muy bien para la edad que tiene", ante lo que tantísimo he presumido. Y ya no podré ser ese "niño adelantado a su tiempo", por desgracia.
Me conformaré con ser un hombre "actual", al fin y al cabo.

Tomemos esto como un punto de inflexión entre la vida pasada, y el prometedor futuro que se me abre ahora delante de mis narices, y que espero, sepa aprovechar al máximo.
Gracias, mamá, por darme la vida, y gracias, familia, por haber hecho que pueda alcanzar la mayoría de edad.

" - Lo siento, sólo mayores de 18, chaval
- ¿Disculpa?
Y le entregué el DNI sacado de una cartera de cuero roída, sujetándolo con el dedo índice y el corazón. "