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domingo, 13 de febrero de 2011

Ejército de palabras (Borrador)

Corría contra el viento. Las balas silvan sobre mi cabeza, pero seguía corriendo sin importarme nada. Recibís varios impactos leves en los hombros y en la cadera. ¿¡Y qué importa!? me pregunté furioso. Mi ceño se frunció, y mis manos sangraban de tanto apretar. Agarré el fusil estilográfico que llevaba colgado a la espalda y lo recargué lo más rápido que pude. Disparé. Después, volví a disparar. Salté a una trinchera entre explosiones de granadas y ruido de mortero. Oí miles de gritos y me dí cuenta de que no estaba solo. Todo un ejército estaba de mi lado, disparando sin cesar, ocupando plazas y edicifios, conquistando ciudades y corazones.

- ¡Adelante, mis niñas. Arrasad con todo! -
Grité. La invasión había comenzado. Todas mis tropas a la carga, avanzaban como obuses infinitos. Apenas se podía observar la curva del horiznote con claridad sin atender a las siluetas que lo enfadaban.
Ya comenzaban a asentar posiciones. Toda una lluvia de balas tipográficas descargó su furia sobre ojos críticos. Todo un ejército de palabras calando el papel con su tinta infame.
- ¡Vamos, adelante! - Volvía gritar con el entusiasmo propio de una arenga militar.  - ¡No tengáis piedad! -




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Las letras y palabras avanzaban creando arte. Al menos, lo que para su loco general se podía considerar como arte. Lo que sí que era cierto era que sus textos calaban en lo más profundo del corazón de muchas personas, pero él no lo sabía. Sólo quería ganar esa guerra.
Una guerra que había librado él mismo contra sí mismo. Una cruel batalla que se libraba dentro de su cabeza, y cuyas consecuencias tenían representación gráfica en forma de textos. ¿Qué se le pasa por la cabeza a este demente? Pues esto es lo que se le pasa por la cabeza a este demente.  Muchas personas, enemigos de su estado, le llaman "loco", "Friki", "pedante", "chulo". Son enemigos, y las palabras, al menos en esta guerra, son el arma más poderosa de todas.





Pero... el fuego se combate con fuego....





Gracias a todos mis "odiadores". Me dáis el aliento necesario para seguir escribiendo.











"Todos estamos locos, pero cuando alguien analiza su locura se le llama filósofo"

1 comentario:

  1. Genial. Me gusta mucho como representas el escribir, y además explicas el título del blog. Las palabras para mí sí son el mejor arma de todos, no solo en tu guerra. :)

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