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domingo, 19 de septiembre de 2010

Triste realidad.

Son las fiestas de una bella ciudad. Capital de provincia y gran exportadora mundial de los mejores vinos. Celebramos las fiestas conmemorando a un santo, y qué mejor manera de hacerlo... que con el alcohol.
Paseas por el parque sobre las 12 de la nohe, y ves sudamericanos peleándose. Grupos de gente animando la pelea, y no parece importarle una mierda a la policía. Observas charcos de vómito allá por donde pasas, y muchedumbres de niñas de 14 a 17 años tiradas en el suelo, con dos cartones de vino por zapatos, tumbadas sobre un charco de orina y JB.
Las calles se vuelven peligrosas, y miles de personas pierden su dignidad, perdición etílica.
Muchos piensan que controlan, otros caen en alcoholismo, o mueren gracias al coma, cuando sólo buscaban un punto.
Pretendes pasarlo bien, pero sólo puedes observar suciedad y tristeza allá por donde pasas, y no puedes hacer nada por evitarlo.
Tu ciudad, tu hermosa ciudad convertida en un agujero infecto lleno de bichos, en un sucio estercolero repleto de inmundicia que te hace pensar en qué se convierten las fiestas.
Ves pasar a gente, observas a esa zorra que tantísimo daño te hizo restregándose y comiéndole la boca a un cualquiera. Otras personas también te saludan y piensas que podrá llevar tu sangre, pero que no es tu prima, maldita sea.
Ves a tus amigos tirados en el suelo, con los ojos entreabiertos apollados en un bordillo pegajoso. ¿Esta es la imagen que quiero de mis amigos? La fiesta continúa, a pesar de todo, y vamos a bailar.
Observas gente metiéndose polvos por la nariz, triste. Observas niñas restregándose con fiesteros chuloputas de poca monta. "Soy muy decente, hasta que ese chico en las Carpas me restregó la polla por el culo y me sobó las tetas, ahora sólo soy decente".
Observas amigas tuyas que se llevan de la mano a chicos que no conoces. Se descontrolan con la excusa de que es su vida, hasta que pasa algo que no tiene que pasar.
Paseas por las calles Logroñesas preguntándote si es eso realmente lo que quieres para tus fiestas de San Mateo. Tu ciudad convertida en el mayor vertedero de España, y la gente cree ser feliz, pero sólo es la cara oculta de la luna, la luna que ya no quiere alumbrar la capital Riojana por pura vergüenza. Triste vergüenza, triste realidad.

5 comentarios:

  1. Y lamentablemente.... esa es la juventud que tenemos en este país..... porque eso es en todas partes...

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  2. Yo también he pensado eso muchísimas veces cuando salía en las fiestas...

    Es una verdadera lástima que hayamos tenido que crecer en un entorno así, donde estamos en constante contacto con comportamientos con los que no nos identificamos algunos de nosotros en absoluto...

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  3. Triste,pero cierto.
    A donde coño iremos a parar.
    P.D: Buen blog ^^

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  4. se me olvidaba:
    http://onelifebeyondthemadness.blogspot.com/

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  5. Dios, me ha encantado esta entrada. Breve, concisa, lo dices todo chaval. Esto que aquí describes es lo que todos vivimos en nuestras respectivas ciudades, por desgracia. Sigue escribiendo, por favor!

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