Todos los textos que se muestran en este blog son originales, y creados por Daniel Montes, administrador y creador del blog. Si ves cualquiera de estos relatos o textos en otra página que no sea esta, NO pertenecen a esa persona, y significa que han sido copiados.
Si te enteras de que alguien está usando los textos de este blog como si fueran de su propiedad, te ruego que me lo notifiques para tomar las medidas oportunas. ¡Gracias!

Sígueme por correo electrónico.

¡Compra mi libro!

Escribí un libro de relatos junto con otras 17 personas. Puedes comprarlo aquí. http://www.underbrain.com/books/#vloggersnow

domingo, 5 de diciembre de 2010

Mucho descaro

Ayer estuve en un bar de fiesta, de esos que ves salir humo de la puerta, y cuyos cristales están empañados por dentro. Un bar de esos en los que el suelo está pegajoso, y los baños impracticables. Un bar de esos en donde sirven alcohol a menores sin ningún control ni pudor.

Bueno, el caso es, que si había 50 personas en el bar, 40 eran menores de edad sin contar con los camareros. Todo el mundo estaba bailando a su rollo y había de todo. Una chica tenía pintada una ralla en el ojo que parecía hecha con Edding grueso, es esos rotuladores que pintan un negro tirando a morado. También llevaba un wonderbra de esos que suben las tetas para que parezca que tienes más, y una camiseta muy escotada con forma de flecha hacia abajo. Unos pantalones muy ajustados, que no le cabía ni el DNI, y unos tacones inmensos, que seguro que necesitaría permiso de obra del ayuntamiento para subirse ahí (a parte de una escalera). El caso es que esta chavalita estaba restregándose de espaldas con un chico sudamericano, el cual resoplaba y agarraba la cintura de la muchacha.
Había muchísima gente de lo más variopinta, había chicos con la parte exterior de la ceja izquierda recortada cual paso de cebra. Otros con una cinta en la cabeza como monjes shaolines, pero en versión sudamericana barriobajera.

Bueno, el caso es, que después de 15 minutos de estar allí tragándome el humo de la gente y los "perreos" de otros tantos, observé movimiento cerca de la zona de bebidas: Una chica de 16 años se había subido a la barra del bar a bailar. Bueno, hasta aquí todo perfecto, pero la cuestión es que llevaba un vestido cortísimo, que le llegaba por las nalgas (No exagero)y estaba subida a metro y medio de altura, por lo tanto las vistas podrían rozar lo desagradable. Literalmente y hablando en plata, ya que quiero dejarme de rodeos absurdos y de sermones estúpidos; a esa niña que se subió a la barra a bailar se le vio el culo y el coño TODO el tiempo que esutvo subida ahí, que rozaría la media hora.
Al otro extremo de la barra se subió otra chica, la verdad que de bastante buen ver, pero al menos esta llevaba pantalones. También se remangó la camiseta para mostrar su ombligo con piercing incluído, y comenzó a moverse cual serpiente encima de la barra, enseñándole el culo a todo el mundo, y absolutamente todos los tíos de esa discotea mirándoles.
Lo que me dejó perplejo es que los camereros les daban alcohol gratis (recalco que eran menores de edad), y no quiero ser mal pensado, pero puedo deducir por el criterio que me otorga la experiencia, que querían emborracharlas para que se soltaran más. LLamadme retorcido. Los camareros en vez de pedirle al portero que les sacara del local, permitieron esa desfachatez, e incluso a veces les metían mano. Una vergüenza.
La verdad es que pecaría de hipócrita si dijera que no miré, porque lo cierto es que las vistas eran agradables, excepto por el pequeño detalle de que eran menores de edad, y a una se le veía literalmente toda la chirla. Si eso no es atentar contra la dignidad humana que baje Dios y lo vea, porque a mí me pareció asqueroso. No soy quién para juzgar cómo tiene que bailar una tía, ni la ropa interior que se debe poner, pero coño (nunca mejor dicho), ya que tienes pensado emborracharte, y subirte a una barra de un bar para bailar delante de un montón de pringados salidos, ponte ropa interior si vas a llevar minifalda, porque eso luego acaba en internet.
A la otra chica que estaba bailando: Ole sus narices. Me parece bien. No soy quién para decir lo que tiene que hacer, y si le apetece subirse a una barra a mover el culo y calentar al personal, pues que lo haga, pero que por lo menos se ponga ropa, como las personas civilizadas.

Es curioso, porque ayer por la noche, todos los que me conocían y que me encontré por la calle que habían sido testigos de tamaño descaro, me habían preguntado que si pensaba escribir algo sobre esto, y aquí está.

NOTA FINAL: No pretendo meterme con nadie con este texto. Yo fui el primero que se vició cosa mala mirando a las chavalitas (Más a la que llevaba ropa). Que me parezca asqueroso (La que no llevaba bragas) no quiere decir que no me guste mirarles. Porque es cierto, miré, y mucho, pero esque se supone que si se suben a la barra de un bar a bailar delante de todo el mundo es porque les gusta que les miren.
Y también quiero recalcar que no me parece mal lo que hicieron, que es respetable (*muchas risas*). Sólo es mi opinión, la opinión de que hay que tener un poquito más de vergüenza, para no tener que bajar después al suelo a buscar tu dignidad.

2 comentarios:

  1. Bar de ambiente - Bar gay
    Wanderbra - Wonderbra

    Estás exagerando bastante, con alcohol a TODOS se nos va la cabeza ;D Además, creo que así es mucho más divertido.

    "Everybody loves a drunk girl"

    ResponderEliminar
  2. He puesto wander? Madre mía. Wander significa "el oteador" en alemán. Ahora mismo lo corrijo.

    PD: gracias por leer :D

    ResponderEliminar