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lunes, 12 de septiembre de 2011

Eva (5)

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Otto, se sentó en la cama y observó el suelo mientras apoyaba los codos sobre las rodillas, y a su vez se sujetaba la cabeza colocando la palma de las manos sobre su frente, retirándose el pelo que se le deslizaba por la cara como un arroyo castaño.

Después, suspiró un par de veces, mientras los ojos de Eva se empañaban y su mirada caía perdida, como la pregunta que había hecho hacía nada, hacia las arrugadas sábanas de la cama.
Otto se levantó desnudo y avanzó hasta el cuarto de baño, sin tardar más de 2 minutos en volver, portando en una mano un espejo, y en otra una caja metálica no más grande que un puño.
Abrió la caja cuando hubo colocado el espejo encima de la cama, y vertió un polvo blanco encima de la superficie reflectante. Después, sacó de la misma caja un trozo rectangular de plástico el cual parecía una tarjeta de crédito, y formó una raya perfectamente alineada con ese polvo blanco, de consistencia muy parecida a la harina. Después arrastró el polvio sobrante de nuevo a la caja.
Eva volvió a levantar la mirada, y observó la cabeza de Otto moviéndose rápidamente de izquierda a derecha con un sonido muy desagradable.

- ¿Tampoco vas a hablarme de la ralla de coca que te acabas de meter? - Ni el registro tan grave que Eva escupió podría haberle hecho perder un ápice de dulzura.

Las palabras de la pelirroja resonaron en toda la habitación, y otto permanecía en la misma posición en la que se había quedado después de haber esnifado aquel polvo blanco.
Se quedó mirando a la nada durante unos minutos, y después cerró la cajita plateada, la colocó encima del espejo, y las dejó en el suelo.

Giró su cuerpo para observar el de Eva, y se acercó a ella. Introdujo en su boca una lengua con sabor a amarga ginebra aún. Eva intentó apartar la cara, pero había algo que le llamaba a él.
Su cabeza era ahora un cúmulo de sensaciones. ¿Qué estaba haciéndo allí? ¿Cómo había llegado a esa situación? ¿Por qué estaba besando la fétida boca de un drogadicto? y sobre todo... ¿Por qué sentía que quería estar con él pasara lo que pasara?

Eva se colocó de rodillas sobre la cama, sin dejar de besar la boca de Otto. Las sábanas se escurrieron acariciando el suave cuerpo adolescente de Eva y las paredes sintieron vergüenza de su desnudez.
Otto adelantó la mano izquierda, y sujetó la cara de Eva con dulzura, mientras sus lenguas jugaban traviesas y se humedecían los labios el uno al otro.

Mientras besaba, pensaba. Apenas sentía, porque no sabía bien que sentir, pues había experimentado varias primeras veces en un sólo día. La primera vez que hacía el amor con alguien. La primera vez que veía a alguien drogarse. La primera vez que besaba a un chico. La primera vez que se sentía tan sucia como una basura de varios días al sol.


Necesitaba poner su cabeza en orden.

5 comentarios:

  1. Genial como siempre ^ ^
    PD: Creo que apoyar se escribe con "y" XD

    Sigue así tio llegarás lejos :)
    Me encanta lo que escribes

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  2. Muy cierto, no me había dado cuenta del error. Ni me lo creo.

    ¡Muchas gracias!

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. Dani no porque seamos familia,pero me tienes enganchado con Eva,amen de los demas pero Eva es como si.....lo viviera,como si estubira en la habitación.
    Felicitaciones.

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