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martes, 6 de abril de 2010

A media noche, sueños etéreos

"""Un disco redondo con una carita feliz se desliza por una garganta, húmeda y carnosa. Atraviesa los anillos de la laringe y se cuela por el esófago, cayendo así al aparato digestivo."""

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Anda por parajes desérticos, hundiendo sus zapatillas deportivas en la arena, atravesando incontables dunas que dibujan medias lunas en ese mar de arena.
Masculla "esto es precioso, impresionante". Parece un sueño por el surrealismo del paisaje, pero parece muy real por la intesidad de los colores que está viendo. Un inmenso desierto, con unas montañas marrones oscuras, de una majestuosidad inopinada, impolutas, elevándose al horizonte como si de las manos del mismísimo Atlas se tratara. Unos árboles de tamaño congénere se alzan entre las piedras de las montañas, con forma de escarola, dejando ver un tono verde oscurísimo.
El paisaje al horizonte resultaba, en cierto modo, tétrico y oscuro, pero daba la impresión de una belleza absoluta.

Intentaba avanzar, pero no podía moverse. Las pisadas, por muy fuertes que pudiera ejecutarlas, no le hacían moverse ni un milímetro del lugar donde se encontraba. Hasta que de repente todo se volvió oscuro, y notó como si una brisa de aire acariciara su rostro, sus manos, su piel y todo su cuerpo. Se sintió desnudo frente a la cálida presencia del vacío, y cerró los ojos. Notaba libre cada milímetro de su piel, y sentía el aire fresco contrastar con la calidez de ese entorno tan extraño como canicular.

Cuando decidió abrir los ojos se encontraba en el centro de una habitación circular, con una alfombra roja ovalada cubriendo gran parte de la estancia. El ambiente era oscuro e intimidaba bastante, pero él se sentía bien. "me siento bien", repetía respirando cada vez más ondo.
En el semicírculo que quedaba a su derecha había una enorme cama, con sábanas blancas, resplandecientes por los rayos de luz que se filtraban por los recobecos de la ventana colocada justo encima de la cama (la única muestra de luz que daba la habitación, pero aún así, se veía perfectamente). A su lado una mesita de noche fabricada de madera con tres cajones colocados en vertical, y con mangos dorados.
Al lado derecho había una puerta de madera que llegaba casi hasta el techo del lugar.
"allá voy", se dijo, y sin más dilación, salió de la habitación circular, saliendo al exterior. Y se sintió libre. Un prado inmenso, con ondulaciones a medida que alejaba la vista hacia el horizonte. Con diversidad cromática, a la cual le daba vida los campos de flores que se extendían por la llanura. Pájaros de múltiples tamaños y razas graznaban mientras anidaban en el techo de la habitación que dejaba a sus espaldas.
¿Cómo cabía tanta felicidad en él?. Se sentía limpio, puro, vivo, magnífico. Corría por el campo sin ninguna preocupación, desnudo, saboreando con su cuerpo el dulde aroma del césped recién cortado. Notaba las diminutas gotas de agua chocar contra su cuerpo lleno de energía, y quería sentirse aún más enérgico y radiante. Felicidad suprema.

Mientras, en un hospital, en el mundo real, más allá de los delirios de un drogadicto, los médicos luchan por salvar la vida al jóven incosciente que tuvo la brillante idea de tomar cosas que no debía. La madre, destrozada, solloza en la sala de espera sin parar de repetir "mi hijo, mi hijo". Su padre, mantiene la mirada firme, sin soltar ni una sola lágrima, deseando que su hijo pueda sobrevivir para volver a abrazarle una vez más.
Su corazón deja de latir, y su cerebro deja de funcionar. Pero ahora al fin es brisa, y su alma se evapora junto a las lágrimas de sus seres queridos, que maldicen a la muerte por habérseles llevado a su muchacho. Maldicen a las drogas, por haber destrozado otra vida, otra familia.

5 comentarios:

  1. recovecos... si
    No sé, pasaba por el blog y, es un poco ortopédico eso de explicar "metáforas", no vale buscar sinónimos en word...
    La simplicidad a veces (a veces) mola, hay párrafos que son lo puto peor, repites palabras, metes signos de puntuación a troche y moche y usas palabras chiripitifláuticas que suenan complicadas y no sé...
    Constructividad

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  2. Me alegra que te guste. Al fin y al cabo esperaba por fin algún comentario (me da igual que fuera para criticarme o para halagarme), pero de todos modos gracias.

    Para mí lo más importante en un texto es que no haya excursus, que esté todo bien organizado y que no haya redundancias. Lo demás me da igual.

    PD: Cuando conoces a alguien que conoce muchas palabras o tiene mucho vocabulario siempre le dices que busca sinónimos en Word? más que nada porque yo escribo directamente en "publicar nueva entrada".

    Un saludo

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  3. En ese caso, pecas de pedante.

    No sé, para mí un texto bien escrito es un texto claro y conciso.

    P.D: Delibes pecaba de redundante y es un escritor genial.

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  4. No confundas redundancia con polisíndeton

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